Taller de usos prácticos
Test rápido de cierre. Tres situaciones, una respuesta cada una.
Anónimo. No pedimos tu nombre.
Mirá abajo la respuesta correcta de cada una.
Situación 1 de 3
Le pediste a la IA un mail para un cliente con el detalle de la cobertura. Suena perfecto, pero una suma asegurada no coincide con la póliza. ¿Qué hacés?
Lo mando y si el cliente pregunta, lo corrijo después.
Le pido a la IA que lo revise ella y mando esa segunda versión.
Lo mando igual, con los números la IA no se equivoca.
Corrijo el dato, reviso el resto y recién ahí lo mando.
Lo que sale con tu nombre es tuyo. La herramienta prepara; la que revisa y confirma sos vos.
Situación 2 de 3
Le pediste "redactá un mail para un cliente" y salió genérico, no te sirve. ¿Qué hacés?
Repito la misma indicación varias veces a ver si sale mejor.
Descarto la IA, para esto no sirve.
Le doy contexto, aclaro qué necesito y en qué tono, y vuelvo a pedir.
Lo copio igual y lo reescribo casi entero a mano.
Casi siempre el problema está en cómo pediste. Repetir lo mismo no cambia el resultado; corregir la indicación, sí.
Situación 3 de 3
Querés que la IA te ayude a responder un reclamo de un asegurado. Para que salga preciso, pensás en pegar los datos del cliente y de la póliza en el chat. ¿Qué conviene?
Planteo la situación en general, sin datos del cliente ni número de póliza.
Pego solo el DNI y el número de póliza, el resto no.
Pego todos los datos, así queda más exacto.
No uso la IA para nada que tenga que ver con clientes.
El chat se arma con la situación, no con la cartera. DNI y número de póliza ya son datos del asegurado adentro del chat.
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Marcá una opción en cada situación antes de enviar.
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